En Marrakech, los sueños … meditan.

Nuestra Señora de la ensoñacion
acuna el anhelo pésimo
ensimismados, oscurecimiento
masturbación en la sombra
por una ducha límpiaImpermanentes
los recuerdos
no son nada
fantasíasTodos los hoteles me parecen iguales.
Cesc Fortuny i Fabré Barcelona noviembre del 2007





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