Sopa de Mariposas Negras.

Mariposas Negras

Corremos para no llegar tarde al lugar que más odiamos. Tenemos que estar presentes siempre a la misma hora, no importa con que cara, ni con que cuerpo.
Corremos para satisfacer a otros. Debemos llegar pronto para ser recompensados aunque no hay ninguna garantía de eso. En todo caso, lo único tangible está en nuestro intercambio. Alquilamos nuestras manos, nuestros cuerpos y nuestros cerebros a cambio de unos cuantos créditos, todo se basa en esto, en que cantidad de créditos consigue cada uno por el mismo trabajo. Usamos esos créditos para comer, para dormir bajo techo y … para poseer un montón de estupideces que justifiquen todo el sistema.
En el fondo nosotros mismos cavamos nuestra fosa. Sufrimos por el peligro de no aparentar la suficiente eficiencia, debe parecer que todo es imprescindible … y por esa misma razón corría el viejo.
Pasó frente a nosotros como un relámpago y consiguió atrapar el autobús. Su ropa salpicada de cemento y el exagerado acartonamiento de su rostro le delataba.
Pensé en la estupidez de preocuparse tanto para gustar a un tercero y que este te pague un dinero para poder sobrevivir.
- ¡Menuda cara de asco!.
Dijo Jorge con su acostumbrada sonrisa, que conseguía dejando caer ligeramente el labio superior y achicando tanto los ojos, que parecía que los cerraba. Tenía la extraña habilidad de empequeñecer a voluntad los ojos, casi conseguía que desapareciesen.
- Déjame en paz tío, no me jodas.
Le dije con no demasiado buen humor, supongo que la cantidad de cervezas que nos habíamos bebido ya para disimular la resaca, tenían mucho que ver. Nos habíamos encontrado muy de mañana y en sábado. Fernando y yo habíamos estado en un festival de música experimental del que casi no recordábamos nada. Jorge no nos acompañó porque tenía que trabajar en la puta tesis. Como cada viernes, habíamos ensayado, y al salir aprovechábamos casi siempre para ir a tomar algo, ese tomar “algo” terminaba a menudo con unas borracheras descomunales de las que luego solíamos avergonzarnos.
Bueno, sólo fingíamos que nos avergonzaban, pero no creo que nadie nos creyera.
Jorge se había criado en el norte del Clot, un barrio de Barcelona un poco obrero y un poco clase media. Estaba haciendo la tesis previa al doctorado. Se trataba de un aspirante a filólogo con vocación de editor salvaje y provocador. Era más joven que Fernando y que yo, pero habíamos conectado desde el primer momento, peleándonos por cosas estúpidas y reconciliándonos al instante. El día que apareció en el local de ensayo se puso a martillear los tambores con tanto frenesí que Fernando y yo nos enamoramos enseguida. Nunca habíamos visto a nadie moverse tan rápido sobre el sillín de la batería.
- Perdóname … Le dije.
- … es esta mierda de educación católica, ya sabes … el sufrimiento, la expiación. Y me puse el dedo índice de la mano derecha en la punta de la nariz.
Empezó a reírse tan estrepitosamente que escupió la cerveza que estaba bebiendo como si fuera un aspersor de campo de golf. Fernando se limpiaba con una servilleta de papel mientras dirigía miradas de desaprobación a Jorge, y alguna que otra sonrisa forzada. Cuando sonreía, Fernando ponía cara de tortuga. No le gustaba que se lo dijéramos, pero nos partíamos el culo a su costa con eso.
Nos reíamos los tres y limpiábamos la mesa, mientras discutíamos sobre una supuesta gira por Europa Casas ocupadas, pequeñas tabernas, alguna sala conocida, quizás algún festival con otras bandas. Modesto y sincero.
- ¿Donde coño vamos a dormir? dijo Jorge fingiendo preocupación.
- Si lo hacemos en verano, podemos llevar sacos y echarnos por cualquier rincón. Aclaró con austeridad Fernando …


(continuará …)

Primer capítulo de “Memorias de la Col Lombarda” por Cesc Fortuny i Fabré Barcelona 2005-2008

~ por Cesc Fortuny i Fabré en Noviembre 28, 2007.

4 comentarios to “Sopa de Mariposas Negras.”

  1. je,je la foto
    ai! l’escrit

    Una abraçada!

  2. GRÀCIES!

  3. Increible.

    Veo pasar el tiempo frente mis ojos,
    no se que hago aquì pero estoy de alguna
    manera.

    Y aunque no sepas ni quien soy
    està bueno estar aquì.

    Es la atracción lo que une a los seres,
    y creo que por ello estoy aquì.

  4. http://www.cielobscuro.blogspot.com

    Ese es mi blog.

    Mariposas negras flotan en el aire.
    Es mi voluntad que me condena.
    Mariposas negras en la noche
    sòlo me siento a contemplar
    la noche y escuchar el silencio.

    Sòlo se siente un vacìo inmenso.

Escribe un comentario